Su aplicación es muy variada: ensaladas, pastas, pescados, carnes o guisos y el éxito del plato reside en echar la cantidad justa y elegir bien el tipo de aceite aromático que se va a utilizar.
Los ingredientes
▪ Medio litro de aceite de oliva virgen extra “Rodríguez y Romero”
▪ 25 gr de albahaca fresca
▪ Una cucharadita de sal
La preparación
Es preferible utilizar las hierbas frescas, si esto no fuera posible recurrimos a las secas.
1. Limpiamos las hierbas frescas. Si provienen de una maceta será suficiente con pasarles un papel de celulosa o trapo. Si son del campo y tuvieran mucha arena, las pasamos por un poco de agua, pero tendremos que esperar a que estén perfectamente secas.
2. Trituramos las hierbas y las colocamos en un recipiente de vidrio limpio y agregamos un poco de sal a medida que las vamos colocando.
3. Añadimos el aceite de oliva virgen extra “Rodríguez y Romero” procurando que el aceite las cubra. Debe estar unos 2-3 cm por encima. Se tapa herméticamente y se deja macerar unos 20 días en un lugar con poca luz y fresco. Nunca en la heladera.
4. Una vez terminado el proceso de maceración colamos el aceite y lo introducimos en una aceitera para su uso.Queda muy decorativo colocar una ramita de la hierba que se ha utilizado en su preparación cuando se vaya a utilizar.
5. Para que el sabor del aceite sea más intenso, a mitad del proceso renovamos las hierbas y lo dejamos 2 semanas más con las nuevas.
Y si deseamos mezclar el sabor con otra hierba más, repetimos el proceso con otra especie más. También podemos añadir dos dientes de ajo bien pelados.
